Denim, Feet, Footwear, Legs, Man, ShoesEn algún momento, la vida te pondrá varias opciones y tú tendrás que elegir con cual de ellas te quedas.

Resulta irónico que en ocasiones mientras más cosas tenemos por qué agradecer, menos agradecimos somos. Continúa leyendo, ya sabrás por qué.

Con una sonrisa resplandeciente y una actitud agradecida fue un señor a comprar unos dulces en cierta tienda. Su rostro invitaba a sonreírle. Su mirada alegre, aunque sus pasos flaqueaban. Por lo visto le había dado un derrame cerebral. Su lado izquierdo estaba atrofiado. Su mano izquierda no la podía mover y pisaba con dificultad de pie izquierdo. Pero eso no opacaba su sonrisa.

Le pregunté que cómo estaba, “Excelente”, me respondió con una gran sonrisa. Sacó de su bolsillo una pequeña bolsa donde tenía varias monedas. Con dificultad intentó sacar algunas monedas para pagar los dulces. Tomé las monedas que le sobraron y se las coloqué en la pequeña bolsa. Puso la bolsa en su bolsillo, me agradeció cordialmente y se marchó dando pasos alegres.

Después de ese evento me quedé pensando. “¡Qué tan malos agradecidos con la vida somos a veces! Tenemos todo lo que a otros les falta, y aun así no vivimos felices”. ¿Qué te falta a ti para ser feliz? Quizás eso que te hace falta, lo tiene otra persona y aun así no es feliz o vice versa .

Muchas veces, luchamos constantemente por lograr metas, por obtener cosas materiales y todo lo demás, y al final no somos felices, pues la felicidad es una decisión. Es cuestión de actitud. La felicidad no se compra en las tiendas, no te la da otra persona, no se encuentra en el mundo exterior.

Más dinero, más fama, más lujo no te hará feliz. ¿Qué tal si no esperas más y decides ser feliz ahora? Tienes tantas cosas por las cuales puedes agradecer! Puedes ver, caminar, sonreír, comer, y tantas cosas más. Pudiera darse el caso que no pudieras ver, caminar, sonreír, comer, y la historia sería completamente diferente.

Vamos a agradecer por todo, por cada experiencia, por cada respiro, por cada rayo del sol, por cada mirada, por cada sonrisa, por cada paso. En verdad existen tantas personas que anhelan estar en nuestro lugar.

La mayoría de veces nos enfocamos más en lo que no tenemos y esto nos provoca sufrimiento, por lo contrario, si nos enfocamos en todo lo que tenemos, podemos ver que somos muy bendecidos. Nosotros multiplicamos aquellas cosas en las cuales pensamos. ¿En qué cosas piensas la mayoría de tu tiempo?

Atraemos eso en lo que tanto pensamos. Piensa en tus carencias y tu sufrimiento se multiplicará. Piensa en todas las cosas que tienes y que puedes cambiar tu vida. Esta vida es demasiado corta para vivir bajo la auto-compasión, la tristeza, el enojo, etc. Tu vida puede ser diferente cuando cambies tu actitud. ¿Qué te impide ser feliz?

«Lo que te hace feliz no son tus posesiones, ni tus actos, ni dónde vives, ni quién te rodea. Es tu actitud frente a todo ello.» ¡Decide ser feliz hoy!
¡Hasta pronto!
Tu Servidora,
María E. Encarnación