woman wearing green top¿Por qué nos empeñamos en traer al presente una pasado que ya perdonamos? Cada vez que recordamos o hablamos de algo que nos provocó sufrimiento, volvemos nuevamente a revivir la herida. 

Hace un tiempo platicaba con una pareja. El hombre había sido infiel a su esposa. En el rostro de la esposa había dolor, decepción, pero sobre todo enojo, coraje, venganza. En cambio, su esposo mostraba humildad y arrepentimiento. Este agarraba la mano de ella, pero ella lo rechazaba. Él la abrazaba y pareciera que abrazaba una figura de hielo.  

Él había pedido perdón muchas veces. Ella por su parte, a pesar de haberlo perdonado, no dejaba escapar una oportunidad para echarle en cara su infidelidad. Ella lo había perdonado con sus labios, pero lo castigaba con sus acciones. ¿Alguna vez has perdonado a alguien de palabras y luego le castigabas con tus rechazos, con tus acciones?  

¿Crees que vale la pena perdonar y luego volver a remover eso que perdonaste? Si no vas a estar feliz con la decisión que tomaste, ¿por qué martirizarte con los recuerdos de un pasado que solo trae sufrimiento? ¿Por qué no liberar a esa persona de ese castigo, pero sobre todo liberarte a ti de ese resentimiento?  

«Si me perdonas no me castigues.» Él le dijo. Ella lo miró con desprecio sin contestar una palabra. Hasta el momento ella continúa usando la infidelidad como un «motivo» para de alguna manera tener control sobre él. Él, por otro lado, sigue pagando el precio del castigo con tal de estar al lado de ella. 

¿Estás viviendo tú algo parecido? Puede ser que no sea necesariamente una infidelidad. ¿Pero qué tal si estás atada o atado a un pasado que te niegas soltar? Una persona que te hizo daño? Para ti resulta más gratificante atormentarte pensando en lo que hizo esa persona o en eso que te sucedió, que liberarte de esa historia que en este momento sólo existe en tu mente. woman wearing silver-colored ring

Lo que negamos aceptar, nos produce dolor. En cambio, cuando reconocemos que existen cosas que no podemos cambiar y optamos por dejarlas ir, vivimos una vida más gratificante.

¿Qué necesitas tú soltar? ¿Una infidelidad? ¿Una ex pareja? ¿Un trabajo? ¿O la muerte de un ser querido? Esa respuesta, sólo tú la sabes. La decisión de dejar el pasado atrás y empezar a vivir y disfrutar el presente, sólo tú la tienes en tus manos. Si amas, no castigues. Hazlo por ti!  

María E. Encarnación