Ser Independiente guillaume-bolduc-TRB2oMrqDfY-unsplash
Ser independiente es saber que puedes ser tú mismo sin sentir ningún temor de ser rechazado.
Ser independiente es no limitarte a decir o hacer lo que te gusta por temor a la crítica de los demás.
Ser independiente es ser dueño de tus emociones, sin culpabilizar a otra persona o a cierta circunstancia de cómo te sientes, o de la vida que llevas.
Ser independiente es reconocer que eres dueño de tus acciones y responsable de los resultados que éstas traigan.
Ser independiente es saber que la otra persona no es dueña de tu felicidad, que es Una decisión personal ser feliz.
Ser independiente es decidir hacer lo que amas, sin importar la ocupación, ni la riqueza que produzca éste, por humilde que sea, cada trabajo tiene su propio valor.
Ser independiente es aceptar que todos somos diferentes y reconocer que esas diferencias son parte de la belleza que nos hace ser únicos.
Ser independiente es estar consciente que todos respiramos un mismo aire y que todos tenemos el mismo derecho a éste.
Ser independiente es apreciar nuestro color de piel, nuestro tipo de pelo, nuestro cuerpo, pues por diferente que somos a los demás, todos somos ciudadanos de este bello universo.
Ser independiente es esperar el tiempo correcto para tomar lo que me corresponde, sin tener que desprender al otro de lo que es suyo, porque en este universo hay de todo y para todos en abundancia.
Ser independiente es brillar con nuestra luz propia, consciente de que no tenemos la necesidad de apagar la luz de los demás para nosotros poder brillar aún más.
Ser independiente es amar sin miedo, sin dudar o sin temor al dolor que ese amor pueda causar en un futuro.
Ser independiente es despertar con la seguridad de que un nuevo día traerá nuevas esperanzas.
Ser independiente es no ser esclavo de nuestro pasado, es disfrutar el presente y no atormentarse por el futuro que es incierto.
Ser independiente es reconocer que nuestra libertad el día de hoy es la recompensa del alto precio que muchos pagaron el día de ayer.
Gracias por tu tiempo.
¡Hasta pronto!
María E. Encarnación