kristina-flour-185592 SilencePhoto by Kristina Flour on Unsplash

«Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras». William Shakespeare

Con las palabras podemos construir nuestro mundo, pero también podemos destruirlo. Con las palabras podemos crear mejores relaciones, con las palabras podemos impulsar a los demás a ser mejores, a alcanzar sus sueños. Con las palabras podemos crear la paz pero también podemos crear guerras. Pero así como podemos usar las palabras para hacer el bien, también pueden ser usada para destruir, para arruinar nuestra vida y la vida de los demás. Cuando criticamos, cuando juzgamos a los demás, cuando decimos cosas de las cuales luego nos arrepentimos. De esta manera usamos las palabras para dañar. Existen personas que no conocen el gran poder que tienen las palabras y viven constantemente dañando a otros con cada cosa que dicen.
Dice la biblia que la lengua es el castigo del cuerpo, pero es el castigo del cuerpo cuando la usamos para perjudicar, para insultar, para criticar. Tus palabras pueden construir una vida, pueden mejorar las relaciones con tus seres queridos y las personas con las que te rodeas, y contigo mismo, pero también pueden destruir todo lo que con tanto esfuerzo te ha costado construir. No seamos esclavos de nuestras palabras, pensemos antes de decir las cosas. Dicen que las palabras se las lleva el viento, pero hay ocasiones donde esas palabras causan heridas tan profundas que duran para toda la vida. Recordemos que lo que decimos determinarán el tipo de persona que somos. Porque de nuestra boca saldrá de lo que está lleno nuestro corazón. Es mucho mejor optar por el silencio que arrepentirse después de haber dicho algo que no debimos decir.