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A ti que estás cansada de tanto esperar, que esperas pacientemente por ese corazón  que siempre ha soñado. Sueño que se has perdido entre las sábanas humedas  por tus lágrimas.  Lágrimas que aún humedecen tu corazón que ya está seco de tanto amar. Amar sin ser correspondida,  amar sin ser  amada  como lo mereces. Sí que lo mereces!  Mereces ser correspondida,  mereces ser respetada,  mereces ser  valorada.

Mas por tantos sinsabores que has vivido, por tantas desiluciones, por tantas traiciones, y tanto sufrimiento, tu corazón se ha dormido y ya no late como antes, como cuando era joven, cuando amaba con toda intensidad. Intersidad que te hacía viajar al paraíso y regresar a la tierra con más ganas de seguir amando.

Ahora, tu corazón se ha cansado y a dejado de latir, se ha rendido, y no tiene  ganas de volver a amar, pues su amor ya no florecer, se ha secado. En su jardín solo existen hiervas, las cuales también se han secado. Ya no tiene esperanza de volver amar, porque han sido tantas las decepciones que prefiere dormir  eternamente.

Pídele a tu corazón que vuelva a latir. Aunque parezca que el sufrimiento es eterno, Es más eterno el mismo amor. Pídele que vulva a latir para ti, que vuelva a vivir,  pues más vale amar por un día que vivir el resto de la vida seco por no amar.  Él espera por ti, espera que le pidas  nuevamente que vuelva a latir y  ese latido traerá consigo la ilusión de volver a amar, de volver a soñar,  de volver a sentirte viva.

Vivir como aquella vez, cuando inocentemente cerrabas tus ojos para rozar  unos labios sedientos por los tuyos, y que al unirse formaron la fuente ardiente  del deseo. Deseo que sigue ardiendo dentro de ti, deseo que espera para que tu corazón  lo despierte. Dile a tu corazón que vuelva a latir, para que vuelvas a iluminar este mundo con tu sonrisa, para que puedas contagiar  cada día con tu alegría, para que vuelvas nuevamente a vivir.

«Dedicado a todas aquellas mujeres que han dejado de amar por causa de tantas decepciones, a causa de tantas traiciones, de tanto dolor. La mejor cura es el amor, no permitas que muera. Dile a tu corazón que   vuelva a  latir.»

Gracias por existir!