La vida me ha enseñado que el miedo es la antesala de un nuevo capítulo en nuestra historia. Recuerdo que cuando decidí dejar la corporación en donde trabajé durante once años y decidí emprender un nuevo camino dedicándome tiempo completo a Life Coach, sentí miedo. Miedo a que las cosas no funcionaran como yo esperaba, miedo a no poder proveer a mi niña lo que ella necesitara, miedo a fracasar. Pero al mismo tiempo la felicidad inundaba mi alma porque me iba a dedicar a lo que más realmente me apasionaba. 

El miedo siempre estuvo, intentando paralizarme, haciéndome pensar que yo podría estar equivocada, que podría fracasar. A pesar del miedo, decidí atreverme a dar el gran paso de renunciar a mi trabajo de ese entonces. Después de hacerlo, me di cuenta que no fue tan difícil como yo pensaba. Ahora estoy feliz de haber tomado esa decisión. Déjame decirte que, el sueño de iniciar el cambio que tanto deseas en tu vida debe ser mayor que tu miedo. De lo contrario, el miedo terminará matando tu sueño.

El miedo es una señal de que debes hacer eso que temes hacer. Lo que te causa miedo te sacará de tu zona de confort y te hará crecer. Tus sueños te empujará a dar el primer paso. Si no lo logras en el primer intento, no es un fracaso intenta una vez más hasta lograrlo. Solo será un fracaso si desistes en lograrlo. Recuerda que cada caída es una lección de vida que te llevará más cerca de eso que quieres lograr, y además, la enseñanza de no haberlo logrado en ese momento, estará contigo el resto de tu vida. No te rindas, lo que quieres está al otro lado del miedo.

Nos vemos al otro lado del miedo!

Tu Servidora,

María E. Encarnación