michael-dam-258165-unsplash¿Qué debemos hacer cuando somos nuestros peores enemigos, cuándo nos autojuzgamos, autocriticamos, y al final terminamos con nuestra seguridad por el suelo? A continuación, te presentaré cinco pasos que te ayudarás a empoderar tu autoestima.
Paso # 1: No compararte con los demás. En el momento que nos comparamos con otras personas estamos mostrando inseguridad. Al compararnos, nos enfocamos en nuestras debilidades, carencias, o defectos.
Recuerda que somos personas diferentes y siempre habrá personas con un nivel más alto o inferior que nosotros, o con diferentes cualidades. Puede ser que la persona con la que te comparas tenga ciertas virtudes que tú no tengas, pero también tú puedes tener otras que esa persona no tenga. Tú eres un ser único y vale por quién eres. ¡Nunca te menosprecies!
Paso #2: Dejar de buscar aprobación de los demás. Cuando buscamos la aprobación de otras personas, estamos hambrientos de atención, de afecto, de amor. Esto demuestra que no somos o estamos felices con lo que nosotros pensamos o creemos de nosotros mismos.
Te ha pasado alguna vez que publicas una foto en el Facebook, Instagram, o en cualquier otro medio y al final te sientes un poco triste porque tienes pocos «likes«, o pocos comentarios? Tus expectativas eran que te vieran muchas más personas y que te dijeran cosas agradables, ¿verdad? Cuando buscas aprobación de los demás terminas decepcionado porque las expectativas de los demás casi nunca, o nunca terminan satisfaciendo las tuyas.
Paso #3: Tomar riesgos – Salir de tu zona de confort. Cuando vivimos en nuestra burbuja nos sentimos muy cómodos porque ya estamos acostumbrados. Incluso, en ocasiones nos acostumbramos a cosas o personas que no son saludable emocionalmente para nosotros, lo cual no favorece a nuestra autoestima.
Si tienes la autoestima baja has algo diferente. Esfuérzate y haz algo que te guste, algo que te ayude a sentirte más alegre, o con más energía. Haz algo que te atemoriza hacer, pero que sabes que es bueno para ti. El mundo te ofrece un arcoíris de posibilidades y nuevas experiencias ¿Qué sería lo peor que pudiera pasar si lo haces? Al final, te darás cuenta que no era tan mal como parecía. Te reto a que si tienes vergüenza o temor de hablar con alguien, lo hagas; o hacer algo que nunca has hecho. ¡Cuando lo hagas te sentirás orgulloso de ti!
Paso #4: Reconoce que todos tenemos cosas que debemos mejorar. Puede ser que en algún momento te has sentido la peor persona, buena para nada, fracasado, decepcionado, etc. Déjame decirte, que todos tenemos momentos así, pero no todos decidimos quedarnos estancados en ese sentimiento. Debemos estar consciente que todo pasa y que siempre tenemos cosas que tenemos que mejorar. El hecho que tengas debilidades, defectos, inseguridades, no significa que eres la única persona que las tienes, ni que no puedas trabajar en ellas y mejorarlas. ¡Dependerá de ti! De lo dispuesto que estés en dar el primer paso e iniciar un cambio positivo.
Paso #5: Agradece por quién eres. Tú eres un ser con excelentes cualidades, con virtudes, y con una vida rodeada de personas que te aman, que se preocupan por ti. Detente unos minutos, obsérvate, observa tu alrededor. Puedes ver quién eres y todo lo que tienes? En este momento existen millones de personas que darían lo que fuera necesario para ser quien tú eres y estar en tú lugar.
Si te enfocas en lo negativo, sentirás dolor, decepción, frustración y más emociones negativas, pero si te enfocas en tus virtudes, en todas las maravillas que Dios te ha regalado (tu familia, amigos, salud, trabajo, un techo, comida, y mucho más), entonces te sentirás agradecido y feliz. No puede haber un lugar para el agradecimiento e ingratitud al mismo tiempo. Tú decides a quien darle el lugar!
Nuestra mente puede ser nuestro peor enemigo o nuestra mejor aliada. Tú tienes la última palabra. Los pensamientos negativos son ladrones emocionales que intentan robarnos la felicidad. Sustitúyelos con pensamientos positivos y verás que tu vida empezará a cambiar. Recuerda, «Si controlas tu mente, podrás controlar tu mundo.»
¡Gracias por leer!
Tu Servidora,
María E. Encarnación