person holding a cup of coffee

Como madres, con tantas cosas que tenemos que hacer, muchas veces se nos hace difícil saber por dónde empezar y cuáles de esas cosas tienen mayor importancia. ¿Te ha pasado que quieres hacer y terminar todo al mismo tiempo? Si al igual que a mí te ha pasado, me imagino que al final del día terminas agobiada y frustrada por no haber terminado todo como habías querido.

A continuación te presento tres puntos que podrán ayudarte a considerar el orden de tus prioridades y estar satisfecha al final del día por haber finalizado lo que más importa para ti. 

1. Reconocer que no siempre vamos a finalizar todo exactamente como lo planeamos. A veces tendremos que mover para otro día lo que no pudimos hacer el día de hoy. Eso es normal. No te frustres, ni te sientas mal, ni pienses que eres la peor mujer, la más irresponsable o lenta del mundo.

En ocasiones tendemos a sobre cargarnos de cosas y al final terminamos castigándonos mentalmente en la manera que pensamos hacia nosotras. No siempre todo lo que tenemos que hacer dependerá de nosotras. A veces dependerá de alguien más y o de algo externo. En ese caso no tenemos el control de esos factores. 

2. Elegir las cosas de mayor importancia para ti. En muchas ocasiones, nos inclinamos más a tender las peticiones o sugerencias de las demás personas con más urgencia que nuestras necesidades y al final del día cuando nos acordamos de lo queremos hacer, ya estamos súper cansadas para hacerlo. Si tienes una lista de cosas que hacer, ya sea en tu mente o en tu agenda. Lo cual es recomendable escribir lo que quieres hacer, así no las olvidarás. ¿Cuál sería esa o esas cosas que no pueden esperar para mañana? Esas son las cosas que debemos atender el día de hoy. 

3. Reconocer que tú eres tu principal prioridad. ¿Qué pasaría con tus prioridades si no te encuentras bien para realizarlas? Todo lo demás no se podría llevar a cabo. Es como si tú fueras la cabeza y la lista de actividades o compromisos son tu cuerpo. Si la cabeza no está bien, el cuerpo no ir a ningún lugar. Tú eres la principal y más importante prioridad. Cuida de ti, aliméntate sanamente, haz ejercicios y además, cuida de la información que escuchas o ves en los medios de comunicación, y sobre todo mantén una conexión con tu Dios. Esto te ayudará a sentirte más balanceada y con más energía para finalizar tus días con éxito.

Espero que esta información pueda ayudarte! Te invito a que la comparta con alguna amiga. Ese gesto podría simplificar sus días!

Gracias por leer mis publicaciones… Hasta pronto!

María E. Encarnación