man and woman lying on gray concrete surface looking at each other                                        Foto by Toa Heftiba on Unsplash

Muchas veces iniciamos una relación por motivos erróneos. Como, por ejemplo: porque la otra persona luce muy bien, o tiene buen cuerpo, porque es bonita o guapo, porque es seria, inteligente, o porque tiene dinero y nos puede ofrecer una vida más lujosa.
Estas son razones que son temporales y que tarde o temprano, la relación se irá por la borda. ¿Por qué? Porque una relación va más allá de lo físico y lo material. Es cierto que debemos cuidar nuestro cuerpo, y es importante tener una estabilidad financiera, ya que ésta puede ser causante de una separación en un futuro.
A veces olvidamos que al momento de iniciar o continuar una relación, debemos tener en cuenta algunos puntos importantes. Entre esos está: Nuestros sueños y las metas que tenemos en común. A continuación, mencionaré cinco pasos que debemos tener presente cuando tenemos sueños o metas diferente a nuestra pareja.
1. Cuál es el corazón de la relación?
¿Cuál es el motivo para iniciar la relación? ¿Es el amor, la atracción física, es lo económico? Si tenemos sueños puestos puede afectar la relación si no hay amor, y también si no nos comunicamos de una manera efectiva.
Ambos debemos saber que la relación es como un juego en equipo. Los dos debemos trabajar juntos para que la relación funcione. Podemos tener sueños diferentes, pero eso no significa que la relación no llegue a funcionar. Si se aman y ambos se apoyan para que esos proyectos puedan lograrse juntos.
2. ¿Me visualizo en una relación a futuro con mi pareja?
Existen personas que deciden tener una relación a corto plazo. En ese caso, si es lo que deseamos, debemos ser honestos y no jugar con los sentimientos de la otra persona. Por respecto, debemos comunicarle nuestras intensiones y si ambos están de acuerdo, es válido entre ellos.
Ahora, si tenemos o queremos una relación a largo plazo, es bueno preguntarnos, ¿Me veo yo en un futuro con mi pareja? ¿Es la persona con quien quiero pasar el resto de mi vida? Si estamos en una relación con proyección al futuro, debemos tomar en cuenta que lo que hagamos o dejemos de hacer, afectará a nuestra pareja directa o indirectamente, ya sea de una manera positiva o negativa.
3. ¿Estoy yo dispuesto a apoyar a mi pareja, aunque tenga sueños diferentes a los míos?
El tener sueños o proyectos diferentes que mi pareja, no significa que no somos compatibles. Somos individuos diferentes y por ende, tenemos anhelos diferentes. Debemos tener presente que, si tenemos sueños o metas distintas, en algún momento habrá algo que tenemos que sacrificar para apoyar a nuestra pareja. Puede darse la necesidad que nuestra pareja necesite de nuestro apoyo emocional o financiero.
O si por otro lado, nuestra pareja viaja a menudo por cuestiones de trabajo, necesitará de nuestra comprensión, ya que pasaremos menos tiempo juntos. En ese caso podrían viajar juntos si es posible, de lo contrario pueden comunicarse más a menudo por teléfono, video llamadas o mensajes. Además, pueden pasar más tiempo de calidad cuando estén juntos.
4. Si lo amas déjalo libre.
Este punto se escucha un poco cruel. A lo que me refiero es que debemos ser honestos con nosotros mismos y con nuestra pareja. Si estamos cien por ciento seguro de que ambos nos amamos, es posible que la relación pueda vencer cualquier diferencia. De lo contrario, si crees que cumplir tus sueños o alcanzar tus metas tiene mayor prioridad que tu relación, entonces es momento de analizar tu relación con tu pareja. Pues si realmente amas a tu pareja y ella te importa, tú vas a querer lograr tus metas junto a ella.
5. Al olvidarte de tus sueños, te olvidas de ti mismo.
Si te olvidas de ti, los demás también lo harán. Cuando sacrificamos nuestros sueños, nuestro llamado, por una persona o circunstancia, estamos dejando de cumplir nuestro propósito en este mundo. Es como plantar una semilla y luego cubrirla con algo. Llegará el momento que, aunque la semilla quiera crecer, no podrá. Terminará asfixiándose.
Al olvidarnos de nuestros sueños sería como matar nuestra esencia. Si sacrificas tus sueños por tu relación, al final tu relación terminará pagando las consecuencias.
Gracias por existir!
Tu Servidora,
María E. Encarnación