woman's face
«Amurallar el propio sufrimiento, es arriesgarte a que te devore desde el interior.» Frida Kahlo

Todos nosotros tenemos alguna  historia que nos ha causado, o que nos causa dolor. No importa nuestro estatus social, que tanto dinero tenemos, que tan saludables somos, o tan fuertes emocionalmente nos consideramos.

Cada uno de nosotros tiene una batalla que enfrentar, o un reto que vencer. Puede ser una batalla espiritual, emocional, financiera, o de salud. En algún momento llegamos a preguntarnos: Por qué me está pasando esto a mí? ¿Por qué me ha tocado sufrir tanto en esta vida?

El sufrimiento puede ser tan grande que daríamos o haríamos cualquier cosa para evitar ese dolor. ¿Qué podemos  hacer para evitar el sufrimiento? La verdad es que sufrir no es sentimiento nada agradable, ¿pero qué tipo de personas fuéramos, si no sufriéramos? El sufrimiento puede ser una espada de doble filo, y si no lo sabes usar puede destruirte, o de lo contrario, puede hacerte más fuerte.

A continuación, te presento tres puntos importantes que te pueden ayudar a que el proceso de dolor por el cual estés pasando, o por el cual podrías pasar en el futuro, sea menos doloroso.

1. Acepta Que el Dolor Existe. Ocultando el dolor que estás sintiendo no lo elimina, todo lo contrario, hace que se intensifique mucho más. Además, el proceso para aliviar el dolor por la experiencia que estamos viviendo podría tomar mucho más tiempo, porque no lo aceptamos. Cuando aceptamos que estamos sufriendo, ya hemos dado un gran paso, pues al reconocer que estamos pasando por una dificultad nos acerca mucho más a una solución. Ya que no podemos enfrentar o solucionar algo si no lo hemos identificado. Estar consciente de que el dolor es real, pero que no durará para siempre.

2. Enfrentar Tu Realidad.  Escapar del problema no hace que este se solucione. ¿Cómo podemos enfrentar nuestra realidad? En algunas ocasiones lo único que podemos hacer es no hacer nada. Por ejemplo: la muerte de un ser querido. Con todo el dolor que implica perder un ser querido, lamentablemente no lo podemos traer de regreso. En este caso nos toca aceptar la realidad, pues eso es algo natural. Existen circunstancias en las que sólo el tiempo y el apoyo de nuestros seres queridos nos ayudarán menguar el dolor.

3. Tener Fe Que Tu Sufrimiento Pasará.  Cuando estamos viviendo una experiencia dolorosa sentimos que ese dolor durará para siempre. Tener fe de que eso pasará nos dará la esperanza de que en algún momento esa situación cambiará. Debemos recordar que nada en esta vida dura para siempre y que cada experiencia que  vivimos, por más dolorosa que sea, tiene un propósito en nuestras vidas. Nos convertimos en personas más fuertes, más humildes y sentir más compasión por aquellos que pueden estar viviendo la misma experiencia. Qué tal si en vez de preguntarte: ¿Por qué me pasa esto? Te preguntes: ¿Cuál es el propósito de esa experiencia en mi vida? O, ¿Qué lección puedo yo aprender de esta situación? Pues como dice Tony Robbins, las preguntas que nos hacemos determinan nuestra calidad de vida.

Gracias Por Existir!
María E. Encarnación.