woman wearing coat and holding fireworks

Los días festivos se acercan, lo cual para muchos es tiempo de alegría, regocijo, y momento para celebrar. Para otros en cambio, es un tiempo que no quisiera que llegue, pues este tiempo trae recuerdos lleno tristeza a causa de la muerte de un ser querido, a causa de una separación, una enfermedad, o frustración por no tener las cosas que quisieran o por no lograr las metas que se trazaron a principio de año.  

Hoy vamos a hablar de tres puntos que podemos aplicar para no deprimirnos en estos días festivos venideros. ¡Si los aplicas, verás el cambio!

1.Reconocer que existen cosas que no podemos cambiar. Si existiera una barita mágica para retroceder o adelantar el tiempo, fuera perfecto. Pero la realidad es otra. No podemos revivir el ser querido que ha muerto, no podemos recuperar la pareja que perdimos, o no podemos retroceder el tiempo para hacer las cosas que debimos hacer y no hacer aquellas que no debimos. ¿Crees que vale la pena torturarse y sufrir por lo que ya no tiene solución? Es de sabios aceptar lo que no podemos cambiar y enfocarnos en aquellas cosas que sí podemos. 

2.Enfocarte en las cosas positivas. Detrás de cada experiencia hay una lección que podemos aprender, no importa que tan negativa parezca ser dicha experiencia. ¿Te ha pasado que se presenta una situación bien difícil y al pasar el tiempo te das cuenta que eso fue lo mejor para ti? Se nos hace muy difícil ver el lado positivo de las cosas en medio del sufrimiento, porque solo estamos enfocados en el dolor, pero si miras el otro lado de la historia te podrás dar cuenta que eso no fue malo del todo. Enfocarte en lo positivo te ayudará a encontrar soluciones a los «problemas» y podrás superar cualquier dificultad más fácil. 

Agradecer por quién eres y las cosas que tienes. Cuando estamos en un estado de agradecimiento es difícil estar triste o sufrir por lo que perdimos o lo que no tenemos. Quizás perdiste un ser querido y te sientes triste por eso, lo cual es normal. Es parte del duelo. En vez de enfocarte en que esa persona no está contigo, enfócate en los momentos bonitos que vivieron juntos. 

El mismo tiempo y energía que tomamos para sentirnos tristes, es el mismo tiempo y energía que podemos usar para pensar en que fuimos agraciados por haber tenido esa persona a nuestro lado. Quizás te sientes triste o frustrado porque no pudiste finalizar algún proyecto, o que no cumpliste las metas que te trazaste a principio de año. ¿Crees que cambiarás tu realidad con quejarte o sentirte frustrado? Agradece por la lección que aprendiste pues ahora puedes hacer las cosas diferentes.  

Muchas gracias por visitar y leer mi contenido. Te invito a que lo compartas con alguien más, pues no sabemos cómo podemos cambiar la vida de otra persona.

Tu Servidora,

María E. Encarnación