woman hugging boy on her lap

Has pasado por una separación o divorcio? Sabes lo doloroso que puede ser ese rompimiento emocional con alguien a quien una vez amaste tanto? Y puede resultar más doloroso si hay hijos de por medio. Ellos al final pueden resultar los más afectados, aunque puede ser que en ese doloroso proceso nosotros los padres se nos haga difícil notarlo. En esa transición los hijos (y más si son pequeños) pueden tener muchos sentimientos encontrados. Se sienten tristes, desanimados, pueden sentirse culpables de la separación y todo eso puede llevarle a caer en depresión. ¿Qué podemos hacer en medio de nuestro dolor para que el proceso de la separación sea menos doloroso nuestros hijos? 

Hoy te presento 3 soluciones que nosotros como padres adultos y responsables debemos implementar. 

1. Ser honestos con los hijos 

Comunicarse con ellos con la verdad. Uno de los temores de los padres es tener que comunicarles que se van a separar. Debemos saber que es saludable para ellos, que ambos padres puedan comunicarle sobre la separación. En ese proceso puede resultar muy fácil culpar, acusar o decir cosas negativas de la pareja e incluso podemos cometer el grave error de insultarnos delante de ellos. Su fuimos adultos para terminar la relación, vamos a ser adultos también para manejar la situación de una manera saludable para nuestros hijos.

Tras una ruptura, tendemos a enfocarnos en todos los errores que como pareja ambos cometimos. Ya que la relación no funcionó, debes poner de tu parte y hacer lo posible para brindarle a tus hijos un ambiente más saludable, tanto físico como emocional. Vamos a comunicarnos con ellos con amor, no con egoísmo. Al final de cuenta ellos son nuestra prioridad y si no actuamos con madurez, pueden ser los más afectados en gran manera. 

2. Respetar el sentir de los hijos 

Cuando estamos lidiando con el sufrimiento de una separación, podemos olvidar cómo se sienten nuestros hijos. Este es un proceso que toma tiempo para sanar, tanto para nosotros como a nuestros hijos. Nosotros como padres, debemos respetar el sentir de nuestros hijos en este proceso. Ellos también son afectados y además necesitan tiempo para superar esa pérdida emocional. En ocasiones podemos enojarnos y no entender su comportamiento o su actitud. Ellos también según su capacidad, buscan la manera de lidiar con el cambio.

Imagínate que tus padres se separen. O si separaron, ¿qué tan doloroso fue para ti? Es bueno que nosotros como adultos podamos comprenderlos, ponernos en su lugar, respetar su dolor y aunque pueda resultar difícil en ese proceso tan doloroso, darles todo nuestro apoyo y cariño para que el proceso sea menos doloroso para ellos. 

3. Tener una comunicación y un trato saludable entre padres

Te resulta imposible comunicarte con tu ex-pareja respecto a los niños? En medio del dolor, la rabia o la decepción a causa de la separación, podemos actuar de manera impulsiva con nuestra ex-pareja. Podemos enfocarnos en lo que hizo o dejó de hacer, en la manera que nos trató y en todo lo demás. Puede ser muy fácil insultarse y decirse palabras ofensivas. ¿Quiénes son los más afectados en esta situación? Los más inocentes, nuestros hijos. Pero muchas veces no estamos consciente de eso y actuamos con coraje y en ciertos casos hasta por venganza en contra de nuestra ex-pareja.

Sabemos que una separación es dolorosa y más para nuestros hijos, pero si mantenemos una buena comunicación y tratamos a la otra persona con respeto, este proceso puede ser menos doloroso para todos. Es conveniente estar conscientes de que no es a cualquier persona a quien hablamos mal o que le faltamos es respeto, si este es el caso. Se trata del padre o la madre de nuestros hijos y en su momento llegamos amar a esa persona. ¿Por qué dañarnos con nuestra mala actitud? Al final lo que decimos o hacemos puede actuar en contra o favor nuestro. 

Tu Servidora,

María E. Encarnación